viernes, 17 de enero de 2014

¿Qué puedo vender?



Frecuento una parada de autobús situada junto a un semáforo. Mientras espero la llegada de la mole rodante, observo cómo un chico negro intenta vender pañuelos de papel a los conductores de los vehículos detenidos. La actitud de estos ante la oferta pañuelil es muy variopinta: subir el cristal, mirar para otro lado, hacer un leve gesto con la cabeza o la mano… Cuando se enciende la luz verde, se coloca en la acera a esperar que se ponga roja para comenzar de nuevo la faena.
Un día en uno de esos intervalos, mantuvimos una breve conversación y me vino a decir que si escasas eran las ventas, aún eran menores las ganancias, a pesar de estar casi doce horas diarias zigzagueando entre los automóviles.
Nada sorprendido por tal revelación, le pedí que me vendiese algunos pañuelos. Me miró extrañado y me contestó que a los amigos se les regalan las cosas, pero nunca se les vende nada. Entretanto llegó el autobús, algo desconcertado subí a él y, acomodado en el asiento, miré por la ventanilla y lo vi entre los coches ofreciendo a los conductores su invendible mercancía…
 
 
 

40 comentarios:

  1. Es otra concepción de la vida y en consecuencia de la amistad.

    Saludos

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    1. Antorelo, amigo, cuánto amor se necesita entre nosotros los hombres y cuánta miseria y, sobre todo, incertidumbre, tenemos.Muchas veces no sabemos ni cómo reaccionar, porque los coches de detrás nos pitan si paramos unas décimas de segundo para entregar una cantidad irrisoria de dinero a alguien que apenas sobrevive con esas ridiculas monedas. ¡Qué vida tan miserable la nuestra! Prometo que la próxima vez que me pidan en la calle, tardaré lo necesario para ayudar en lo que pueda, Un fuerte abrazo.

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  2. Te dio una lección a ti y a todos los que pasamos a leer esto que has contado.

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  3. La clase se tiene desde la cuna. No importa la condición social.

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  4. La vida no deja de darnos lecciones. Como dice Antonio Castillo la clase se tiene desde la cuna. Un saludo.

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  5. Hola amigo Antonio. Efectivamente una vez más deberíamos de aprender de las personas humildes que pese a no tener nada te ofrecen todo. Algo parecido he vivido estas navidades en Albacete, estaba esperando en un semáforo y se me acercó un hombre sencillo vendiendo pañuelos, le pedimos varios paquetes y al preguntar cuanto era, sorprendentemente nos respondió que la voluntad. Esto es una lección que deberían de aprender tantos chorizos como tenemos y que han llevado al país a la ruina importándoles bien poco las consecuencias para los demás y que luego se jactan dándonos lecciones de moralidad y dignidad. Un fuerte abrazo.

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  6. El que menos tiene es el que más da.
    Saludos Antorello
    hoy desde
    http://siempreseraprimavera.blogspot.com

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  7. Lamentablemente es así y los has descrito gráficamente y con mucha sensibilidad. Hay muchos vendedores de pañuelos, por no decir en cada semáforo. En cada super y ahora hasta nos abordan en la calle directamente. Cuanta pobreza y necesidad.
    Y es cierto que los gestos que hacemos no siempre son el ver a la persona. Lo menos que se puede hacer es decir que no gracias mirando a la cara y no haciéndole invisible. Bss y buen finde

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  8. Un detalle de una persona en particular, que haberlas las hay en cualquier rincón del mundo...lo mismo que existen otras variopintas clases de individuos.

    Un saludo.

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  9. Parece que no hay otra palabra pero es verdad, es una lección, de esas que tantas personas anónimas nos van dando por la vida...

    un abrazo!
    ;)

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  10. Enseñanzas de vida que solo se aprenden viviendo.
    Lo has descrioto de maravilla. Un abrazo

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  11. Acostumbrado a que casi nadie les haga caso, cuando alguien se muestra comunicativo, lo saben agradecer de la manera que saben.
    Un saludo.

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  12. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  13. EL QUE DA
    RECIBE MAS
    QUE EL QUE RECIBE

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  14. Es una pena que el muchacho, como otros muchos, trabaje por unos céntimos. ¿Cuánta será su deuda con aquellos que le prometieron el oro y el moro cuando le convencieron que se viniera al opulento mudno occidental? ¿Cuánto le quedará por pagar de su billete? ¿Cómo vive? Lo que sí sé es que su vida se reduce a vender sin convicciòn pañuelos que no le harán cumplir sus sueños.
    Un saludo

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  15. Cuanto hemos de aprender de ellos...
    Son más humanos y mucho más solidarios que nosotros.

    Saludos.

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  16. Qué bonitas palabras sobre la amistad y qué pena que malvivan así.
    Abrazo!

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  17. Entre esa gente anónima, a la que muy pocos quieren ver, hay grandes personas y un poco de todo como en botica; lo mismo que entre los conductores. Todos ellos criaturas que han escapado de la hambruna con muchos esfuerzos y sufrimientos y que continuan sin llevar una vida fácil.
    Un abrazo.

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  18. Emocionante actitud la del vendedor. No se merecen las críticas desconsideradas que algunas personas hacen de ellos, ni tampoco la indiferencia.
    Un abrazo.

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  19. Valores...
    Parece que algunos quedan.

    Abrazos

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  20. Hay personas que les gusta más dar que recibir, esa persona de la que hablas puede ser una de ella.

    Tú eres otra de ellas, gracias por eso que tú sabes. Agradecida!!!

    un abrazo

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  21. Le diste, algo que el valoró más que el dinero a pesar de estar doce horas zigzagueando entre los coches sin apenas conseguir vender un triste pañuelo...unas palabras... te interesaste por él...y él lo valoró,seguro que ese chico tiene un gran corazón.
    Un abrazo Antorelo.

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  22. Es una situación muy común en nuestros días, Antorelo.
    Las personas sin recursos se buscan la vida como pueden pero muchas veces necesitan hablar y compartir su vida diaria con cualquiera que les quiera escuchar.
    Algo falla en este mundo cuando hay seres humanos que subsisten precariamente mientras que el 1% de la población son archimillonarios.
    Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

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  23. Muy valiosas tus palabras, tanto que las considero más que su venta de pañuelos a sus amigos. Un tipo genial. Un abrazo.

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  24. Una buena persona que sabe agradecer un momento de atención. Que bueno qe te encontrastes con él.

    Un cordial saludo.

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  25. ¡¡Qué pena Antorello!!
    Date por satisfecho, te ha dado todo lo que tenía y eso es mucho. No nos encontramos con personas así todos los días.
    Un abrazo amigo.

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  26. Esta necesidad que diariamente vemos en nuestras calles, es un pena, pero de alguna forma tienen que buscarse el alimento. Para el conductor, es un incordio porque le incomoda sacar el monedero en ese momento y al mismo tiempo, le inquieta el semáforo.
    En mis tiempos (de conductor) llevaba dinero suelto en el salpicadero del coche, y normalmente atendía a los vendedores. Es una desgracia y algunas veces he pensado ponerme en su lugar, y me entristece.
    Abrazos

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  27. Tan real que dudo que sea una ficción, amigo.
    Sucede allá, sucede aquí, es tan triste.
    Un fuerte abrazo.
    HD

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  28. El lazo de amistad, pero sobre todo de interes por el bien o mal del otro, es algo que no se paga, ni se compra. Bellísimo y crudo.

    Un beso enorme.

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  29. SIEMPRE LA GENEROSIDAD VA ACOMPAÑANDO A LA POBREZA.
    UN ABRAZO.

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  30. ¸.•°♡♡♫° ·.
    Isso é a vida como ela é.

    Boa semana!
    °º✿♫ Beijinhos

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  31. Aquí tambien hay chicos de Äfrica vendiendo en la calle, pero con más suerte. Hace poco hablando con uno de ellos me contaba que vendia bien, sobre una manta en la calle ofrecía cinturones, anteojos para sol, relojes y varias chucherias más. Me contó que era de Senegal, que primero llegó su padre y fue llamando a los hermanos y que les iba bien.
    Terminé comprándole un cinturón para mi esposo.
    El hambre en su país y la falta de trabajo es total, al menos así trabajan y logran vivir en paz.

    Un abrazo.

    mariarosa

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  32. Bellas y profundas letras nos obsequias mi querido y admirado amigo. Mil besinos de esta amiga con inmenso cariño e infinitas gracias.

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  33. Has narrado muy bien una escena muy frecuente en nuestras ciudades.

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  34. También sos un niño Antorelo. Me encanta la ternura de tus palabras.

    Saludo enorme, hasta allá.

    Luna.

    (de Luna Azul)

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  35. Buena descripción que te hace visualizar la escena exactamente como sucede en la realidad. Me gusta la forma sencilla de tu narración. No me sorprende la contestación que le adjudicas al "vendedor"; "A los amigos se les regalan las cosas", obviamente tienes un sentido profundo y loable de la amistad. Me gusta. Mi reflexión: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno" ya lo decía Gracián. En este breve relato lo has conseguido con creces.MVR

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